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CURISTORIA

Curiosidades y Anécdotas de la Historia

Manuel J. Prieto

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INTRODUCCIÓN

Hace más de dos años y medio comencé a escribir en un blog, bitácora, diario o página web, como ustedes prefieran, historias curiosas y anécdotas, todas históricas, que durante mucho tiempo había recopilado. Por cierto, la dirección de este blog es http://curistoria.blogspot.com y están invitados a visitarlo cuando deseen. La recopilación de estas historietas históricas no se basaba en una búsqueda activa de las mismas, sino más bien en marcas en los libros que iba leyendo o recortes de algunas revistas y periódicos, e incluso algunas anécdotas estaban únicamente en mi memoria.

Poco a poco comencé a escribirlas en el blog, siempre intentando aportar algo, es decir, no limitando el texto a la trascripción de la historia desde su fuente. Por supuesto, la forma de escribir las entradas ha variado a lo largo de todo este tiempo, y han pasado de ser muy cortas y concisas, a ser un poco más largas. El libro las recoge en el mismo orden cronológico en el que fueron publicadas en el blog, por lo que el propio lector podrá ver el cambio a lo largo del tiempo.

En cualquier caso, conviene recordar que todas las historias han sido revisadas para el libro y que un buen porcentaje de las mismas se han reescrito de manera casi completa. Un blog es diferente a un libro desde muchos puntos de vista, los medios son diferentes y en un texto escrito no hay posibilidad de colocar enlaces o cuestiones similares. Por lo tanto, si bien el libro se basa en el blog, tiene entidad propia y, siendo las historias las mismas, los textos son diferentes en muchos casos.

Hablaba antes de las fuentes, y me gustaría reseñar aquí muchas de ellas, por dos razones. Por una parte, para rendir honor a la fuente original mediante la cual conocí la historia, y por otra, porque en muchos casos son libros que el lector debiera leer. Pero lamentablemente es imposible. No solo porque muchas de las fuentes son periódicos o revistas (dominicales, revistas especializadas…), sino porque el número de las mismas es tal que sería inalcanzable. En muchos casos, incluso una pequeña frase en una novela ha causado que comenzara a tirar del hilo y a investigar, y que dicho trabajo acabara en una entrada en Curistoria. Lo que sí me gustaría resaltar es que aún sin ser una fuente como tal, la wikipedia quizás ha sido la página de Internet a la que más veces he ido en busca de datos, información o consulta, para corroborar lo leído en otro lado.

Por último, y antes de dejar paso a las propias historias, me gustaría agradecer a algunas personas su ayuda, de una u otra forma. En primer lugar, y como no podría ser de otra forma, mi mayor agradecimiento es para mi mujer, Esther. Todos y cada uno de los días ha estado ahí, y muchas de las entradas originales, y por supuesto del trabajo dedicado en la redacción del libro, son fruto del tiempo que le he robado o que ella me ha regalado. Por supuesto, también mi hijo Álvaro ha puesto de su parte. Es más, en alguna entrada se ha empeñado con todas sus fuerzas en aporrear el teclado para colaborar en la redacción.

Desde aquí mi agradecimiento a los lectores del blog, porque gracias a ellos este no ha muerto de aburrimiento e inactividad. La constante presencia de lectores, e incluso de comentarios a las entradas, ha hecho que los ánimos no decaigan y que el blog haya ido creciendo en contenido. Gracias especiales a muchos de ellos, que en no pocas ocasiones han completado las historias con información adicional o han corregido hábilmente lo que yo había escrito en un primer momento. Dentro de este grupo de lectores/colaboradores, me gustaría agradecer especialmente la ayuda de Miguel Álvarez Calvo, que en alguna ocasión ha levantado la liebre para que este que les habla conozca una historia y por lo tanto escriba sobre ella.

Y por último, mil gracias a Ediciones Evohé, especialmente a Javi por su empujón para que esto que tiene entre sus manos sea una realidad. Creyeron en ello antes que yo y si ellos no hubieran dado el primer paso, yo nunca habría comenzado el camino. Gracias.